Por: L.M.C.
¡Oh ciegas mariposas,
Locas ebrias de la luz!
De la noche esclavas
Quemando sus alas
En vuelos suicidas.
Persiguiendo lunas,
Luces encendidas
Por las avenidas.
Luces de farolas
De grandes ciudades,
Brillos, y oropeles,
Que son irreales.
Vanos espejismos
De brillos letales.
Ícaros noctívagos,
Puede que conscientes
De tan cortas vidas,
De un tiempo finito,
Recorren, veniales,
Las luces malditas,
Queriendo libar
Tan vivos fulgores
Cual si fueran flores,
Flores de la noche.
Mas sus vidas, breves,
Hacen más intenso
El fulgor que emiten
Cuando, ardiendo, mueren.