Los luminosos días de la infancia

Por: L.M.C.

Gozabas aquellos luminosos días de la infancia,

Cuando escribías, preciso, tu destino

Sobre el barro fresco de la fuente.

Con absoluta inconsciencia

Dejabas tus primeras huellas,

livianas en el tiempo,

Listas para ser borradas de inmediato

Por otras igual de inconsistentes.

El mundo así, lo resumías en ti mismo,

Bello, efímero, inmortal

Cual la eterna hermosura de la rosa

Que poco dura prendida a las espinas.

Eras tan frágil creyéndote tan fuerte

Que nada podía detenerte,

Mas, en tu corazón, el fuego oscuro

Que se llama pasión, ya se alimentaba

De estímulos precoces .

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