Por: Miguel de Ungría
Tras la presentación oficial del blog, el día después, solo queda dar las gracias a todos aquellos que han formado parte de esta pequeña «locura».
Es hora de agradecimientos; en primer lugar a todos los colaboradores que, desinteresadamente, han hecho que esta performance saliera adelante: Teresa de Hita, parte esencial del asunto, Juan, Patricia, Alfonso, Blanca, Berta y Asun, siempre a mi lado. También al propio ayuntamiento de Iriepal en la persona de su alcalde Andrés, cercano y asequible a cualquier vecino, por la cesión del local, y luego al selecto público que nos acompañó.
Sería difícil para mí poder haber contado con un mejor público que vosotros, los que ayer nos acompañasteis; no es posible estar mejor acompañado que cuando se está rodeado de familiares y amigos, que sabes que te quieren.
Sin embargo, si trabajar para un público general y desconocido exige siempre un alto grado de responsabilidad, hacerlo para las personas que te conocen es algo diferente, e incluso más complejo, pues se convierte en un acto de exposición directo, donde se muestra una parte muy íntima de nosotros que, por lo general, a menudo suele ser desconocida, aún para los más cercanos. Esto hace de la actuación un acto altamente emotivo. Por ello doy las gracias a todos los asistentes esperando que la propuesta fuera, al menos, curiosa, amena y divertida. Vale.