Leído e interpretado por Teresa de Hita
Autor: Miguel de Ungría
LA OPINIÓN
(Poema conceptual)
En este mundo opinable
De los medios digitales,
Y de la cajita tonta
Que llaman televisión,
Donde todo es perceptible
Es decir, que es susceptible
De cualesquiera percepción,
La opinión se ha vuelto ociosa,
Ya no es sabia o virtuosa
Y, salvo sorpresa pasmosa,
Casi siempre es zafia y sosa,
Ayuna de vendita erudición.
Pues es cualquiera,
En cualquier cosa,
Gran perito opinador.
Pero es otra la cuestión
Que me tiene confundido
Y me lleva sin quererlo
A conjetura y confusión
¿Es arbitro o boxeador
El moderador del combate
En el que, casi siempre, acaso
Suele acabar la cuestión?
Pues si con cualquiera se baten,
Opinadores tan osados
Y a fuer de gritos dan cates
Y amenazan de exclusión
¿Hay que darles con un bate
Por meterles en razón?
Es mucha la desazón
Que en este drama me abate
Sufrir tanto botarate
Que nos llena de aflicción
En cualquier retrasmisión
Que dan por televisión.
¿Si me llaman a un debate,
Que haré yo? ¡Dios no lo quiera
Que termine en disparate
Mi humilde contribución!
Participar de este enredo
Es cosa muy peliaguda
Y es de admirar el aguante
De algún buen participante,
Que buenos… algunos quedan.
Pues si padecer el embate
De cualquier opinador,
Grosero y malencarado,
Nos llena de repulsión,
Y es cruento, es excusado
Al menos si se ha cobrado
El estipendio debido.
Objetivo es muy discreto
El asunto monetario
Para emitir mi opinión
Aunque sea baladí.
Pues teniendo “el taco” prieto
En el bolso, bien guardado,
La infortunada opinión
Del adversario opinante
Me importará, Dios mediante,
Lo mismo que si le dan
Por detrás o por delante.
(Siendo mi valoración,
En tema tan relevante,
Si es que usted quiere saberlo,
Qué es quien recibe, donante,
Puesto que da en donación
El agujero o entrante,
Siendo saliente en función)
Y aquí acaba mi opinión.