Por: Mar Cial de Bílbilis
Te oigo hablar y, por mucho que me empeñe,
No puedo dejar de sonrojarme por tu arrobo.
Tu amor ecológico, y vegano, me conmueven,
Por un momento sueño un mundo de lechugas
Y escarolas, todo tan verde que mujo de placer
Mientras pasto en una ladera llena de mojones.