Por: L.M.C.
Pasados los años de la juventud
Llegará el día en que te harás humano,
Traerá la edad madura, de su mano,
A paso raudo, la sabia senectud.
No dejes de admirarte por las cosas,
Que siempre halle un hueco el corazón,
(El secreto que alimenta la razón)
Para ver la belleza de las rosas,
Será tu transitar más sosegado,
Más llevaderas las horas por llegar
Cuando partas a la última morada,
Y próximo ya, el tiempo consumado,
Te aprestes, rendido, a dejar tu lugar
En brazos de la muerte, ante la nada.