(Oración atea)
Por: L.M.C.
Ama el deseo de conocer
Pues solo la curiosidad
Es arte de vida inteligente.
En medio de la mediocridad
El desatino de la masa
Es fútil tiempo perdido
En un pensamiento plano.
La idea preconcebida,
La mentira como herramienta
Da poder sobre el rebaño.
La noticia engañosa
Es reclamo pueril
Para una turba insaciable
Harta ya de sí misma.
Una sociedad enferma
Donde la guerra, el dolor,
El crimen y la corrupción
Son monedas corrientes
Que intercambian obscenos
Y terribles mercaderes.
Nunca dejes de indagar
Sobre lo que no sabrás jamás
Con verdadera certeza
Y, cuando recibas la noticia
De un nuevo desengaño,
No escondas la cabeza
Bajo ese almohadón obscuro
Que se llama indiferencia,
Mas, por el contrario, escucha
El susurro desdeñado,
El canto eterno nacido
De la garganta infinita
Y profunda de la Tierra.
La sabiduría ancestral
Que se halla aquí
Y más allá, en el universo.