El Bosquimano

Por: L.M.C.

 Donde habita el bosquimano

No hay playas de diseño

Con el azul más puro,

Ni peces de colores,

Ni ultraligeros lánguidos

Sobrevolando un cielo

Apenas mancillado.

No hay todoterrenos

De ruedas asesinas

Para la libertad.

No hay aparcamientos

Ni nada que aparcar.

Pero en la noche, negra,

Hay estrellas tan limpias

Como estelas del mar;

Y cada nuevo día,

Cuando el sol tensa, alto,

Su penacho de fuego,

El hombre lo bendice

 Y le da su canción;

 Y con mano pequeña,

 Coge, cauto, los frutos

  Que la tierra le da.

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