Por: El tío Abundio
– La necesidad de ser feliz nace de la propia infelicidad que subyace en la sociedad y que nos destruye mientras buscamos como ciegos, en cuanto nos rodea, en cuanto podemos llegar a poseer, a consumir, pero, en verdad, la felicidad radica en lo contrario de lo que creemos, es decir, en la carencia de la propia necesidad de ser felices.
-He dejado de buscar la felicidad y soy feliz.