Por: L.M.C.
Trenes, túneles, coches.
Subterráneos fósiles.
Avenidas cruciales.
Negras, desanimadas,
Arterias de la ciudad.
Circuitos conductores
De sangre incandescente.
Tránsito necesario,
Del vacío a la nada,
Por un asfalto etílico
De confuso metal.
…Es enorme mentira
que haya trenes puntuales.
Es mentira infinita
que consigan llegar…
Los trenes jamás llegan,
A la hora pautada,
Los trenes nunca paran
Cuando deben parar.
Los trenes siempre pasan,
Como sombras sin fondo,
Cargadas de cadáveres
Que hablan sin pensar.
Que contemplan sus móviles
Creyéndose inmortales,
En vagones efímeros
Destinados, y vacuos,
A un trágico final.