Por: Mar Cial de Bílbilis
Yolanda, me admira tu clara inteligencia
Tanto que, por admirarte,
Pierdo la admiración que por ti tengo,
Pues es tan grande tu genialidad
Que cuando te enseñan la luna
No es que mires el dedo
Que la apunta y la declara,
Es que miras la sombra que produce
El cuerpo cuyo dedo la señala.