Por: El tío Abundio
- ¡Que agobio, todos me dicen que procure ser feliz, y yo no sé como serlo, pero sé muy bien que si tengo la necesidad de serlo nunca lo seré!
- Creo que solo puede ser verdaderamente feliz el que, teniendo lo mínimo indispensable, aún aspira a necesitar menos; el que vive apegado a la naturaleza en sus formas más ancestrales y sencillas, más directas, más frugales. Despojado de toda necesidad primaria el humano se reencuentra con la sintonía elemental que habita en la soledad y en el silencio.