Por: L.M.C.
Es muy larga una hora.
Son sesenta minutos
Cargados de segundos
Que recuerdan latidos.
El tiempo así es medido,
A golpe sordo y seco
De músculo cardiaco.
Una hora es eterna,
Sinuosa, tediosa,
Si nuestro corazón
Parece aletargado.
Una hora es fugaz,
Breve, rauda, veloz
Si nuestro corazón
Se agita en desazón.
Es inquieto reflejo
De nosotros, el tiempo,
Esa dimensión cóncavo-convexa,
Sinfonía espacial
Como sangre en las venas.