Por: L.M.C.
Muy blanco está el Ocejón,
En la incierta lejanía,
Dominando las Alcarrias,
La Campiña y Serranías.
Desde su ribera umbría
El curioso río Henares
Le mira, le mira, mira.
El Henares va mirando
La nieve que hay en su cima
Y le dice al Ocejón,
Con un poco de malicia:
“Mira que esa nieve tuya,
Que hoy dormita, pura y fría,
En tu cumbre nacarada,
Cuando el padre sol caliente,
Se tornará en aguas limpias
Que bajarán torrenciales,
De tus quebrados declives,
A mi corriente tranquila.
Yo las llevaré muy lejos,
De río en río, hasta el mar,
Hasta la mar más bravía,
Y esa nieve, que ahora es agua,
No será tuya ni mía”.