Por: L.M.C.
Ahora que voy siendo viejo,
A veces sueño despierto
Igual que cuando era un niño.
Vivo el ensueño perfecto,
Convertido en inmortal,
Pues nada me importa el tiempo.
Sigo en el sueño que fui,
El sueño que sigo siendo.
Y es, esta, mi fantasía,
La que me ayuda a vivir
Libre de monotonía,
Del deseo de morir.
Infiero por todo ello
Que sueño y niño,
Y vivir, y fantasía,
Son palabras esenciales.
Así lo puedo sentir
Pese a la melancolía
Que se pueda percibir
Leyendo esta poesía.