Por: L.M.C.
Soy la quietud latente
De las piedras,
El rumor infinito
De los campos,
El eco inédito
Del silencio.
Péndulo perturbador,
Soy la sombra y la luz
Que se alternan, vitales.
Negro perenne y fuego
En universo inefable.
Brillo y penumbra soy,
Que no mueren jamás,
Mas se turnan, tenaces.
Por mucho que mi ciclo
Parezca limitado
Estoy en el principio,
Morando en el final,
Entre un alfa y omega
Absoluto y constante.
En ellos dos me hallo,
Mezclado y confundido
Con la suma infinita
De todo lo que ha sido,
Lo que deviene ser,
Y lo que después será
Pese a encontrarse oculto
A los ojos humanos.
Soy arcano y misterio
Para necios y sabios.
Es mi forma la nada,
Admirable y efímera,
Por más que sea eterna.