Por: L.M.C.
Era perfecta, perfecta,
La simetría del gato
En un claro, entre dos nubes,
Sobre la sombra, en la acera,
Era perfecta, perfecta.
El vigía de la noche
Sigiloso en lo nocturno,
Proyectaba su silueta
Sin intuirlo siquiera.
La negra luz dispersaba,
De brillos, su fantasía,
Donde se mezclaban, puras,
En idílica armonía,
Lo que la mente imagina
Y los ojos manifiestan.
El gato y la noche negra
Eran dos almas gemelas,
Se entienden y complementan,
Se intercambiaban favores,
Se veían a escondidas entre
La turbia penumbra
De las callejas desiertas.
La noche le daba al gato
Su vestido de lunares,
Manto de lunas y estrellas,
Mientras a la noche, el gato,
Le daba sus grandes ojos
De nostalgias y quimeras,
Era su firme guardián,
Su alerta, su centinela.