(Décimas espinelas, a mi manera)
Por: L.M.C.
Sin que nadie escuche, canto,
En silencio, por mí mismo,
Y al hacerlo pongo tanto
Del alma, hecha lirismo,
Como del mismo corazón.
Aun en su misma sinrazón,
Cuando la pena te alcanza,
No hay razón que la contenga,
Al mundo juras venganza
Sin nadie que la detenga.
Triste es la vida triste
Del que sufre por amor.
Tan grande fue el cruel dolor:
Fue tanto lo que sufriste,
Tanta pena padeciste,
Que nada te lo hará olvidar.
Querrás, sin poder, pelear,
Lucharás contra el destino,
Más todo será desatino,
Que solo te hará recordar.
Contra el amor que se aferra
A lo profundo del alma
De nada sirve la calma
Pues la paz acaba en guerra.