Por: L.M.C.
SONETO
En recuerdo de la ausencia de esas pequeñas, a veces, terribles compañeras de los campos y veredas castellanas.
Pequeñas y azarosas voladoras
Que cantó el gran poeta con dulzura
Al notar vuestra ausencia en estas horas
Mi memoria os recuerda con ternura.
Señoras sois, en el sur esencia pura;
Del caótico trajín sois portadoras
Y si en algún momento incitáis a la locura
Otras veces sois bálsamo sutil, ensoñadoras.
En este París altivo, frío y nebuloso
Más os añoro, como aladas dulcineas,
Humildísimas señoras de cualquier Toboso.
Siempre me recordáis, efímeras y etéreas,
Al volar con estilo revoltoso,
La pequeñez que se esconde en las esferas.