Por: L.M.C.
A ti, delicada rosa desterrada
De los presuntuosos jardines del Edén,
Quiero cantarte una canción hallada
En este corazón antes sin fe.
Pues tu misterio me confunde y maravilla,
Con su perfume tan sutil como callado,
Quiero contar ¡oh flor de la esperanza!
Con este pobre verso, tu milagro.
El color de tus pétalos intrépidos
Desafía al invierno tenebroso
Que nos llena de sombras y cuidados.
Eres tú, flor efímera, recuerdo
Y advertencia, de que siempre volverán
Los alegres días del verano.