Por: L.M.C.
Es mi sueño el sueño de un niño
Perdido en el seno lejano del tiempo,
Que, viendo una luz, remota en el cielo,
Sin pensar en nada la intenta alcanzar.
Eleva su brazo buscando tocarla,
Estira su mano queriendo rozarla,
Mas tan solo alcanza a poderla mirar.
Mi sueño es el sueño del hombre
Que anda, extraviado, en la negra noche,
En pos de un mañana que no ha de llegar,
Trazando un decurso de vana esperanza
Con el férreo ímpetu de su voluntad,
Y pese a que el camino sea áspero y duro
Él insiste, fiero, contra toda duda,
Un día tras otro, con firme constancia,
Pues en la insistencia halla su ideal.
Yo sueño la luz, la tierra, y la nada,
Y nada me importa lograr alcanzar
Esa luz lejana, esa tierra nueva,
Tan solo persigo perseguir su estela,
Su línea perfecta, su luz esencial.