Por: L.M.C.
No te envanezcas más
Y mírate hacia adentro.
En ti no hay nada
Que sea diferente:
Eres débil, finito,
Sometido al dolor
Y al quebranto infinito.
Tus días, fugaces,
De gloria pasaron,
También acotados
Por su brevedad,
Mientras tus dolores
Son parte de ti.
Lo que hagas, hazlo
Si lo amas de veras,
Pues te hará feliz
Si lo crees y aprecias
Con el corazón.
Propio es su valor,
Sin pensar ajeno.
Todo es importante,
Todo es pasajero,
Busca un trato justo
Con tu yo sincero.
No hay nada que valga
Más que tu concordia,
Tu acuerdo esencial
Tu pacto postrero.
No te envanezcas más
Y mírate hacia adentro.