Por: L.M.C.
Este cuento de don Juan,
Del Tenorio de Zorrilla,
Y antes del gran burlador,
Del burlador de Sevilla,
De don Tirso de Molina,
Que es teatro y poesía,
Me recuerdan bien lo breve
Que es, en resumen, la vida,
Y que importa bien vivir
Es cosa definitiva,
Lejos de vil chulería,
Del vicio y la algarabía.
Dedicarse a lo importante:
Al amor y a la familia,
Al aprecio de las cosas
Por su intrínseca valía,
Dejando a un lado el afán
Ambicioso y sin medida.
Ser íntegro y ser cabal,
Espejo de bonhomía,
Es el mayor capital,
Del que nunca hay demasía.
Seguidor de los que saben,
Amigo de los que brillan
Por fuerza de su talento
De su esfuerzo y osadía,
Que los lleva a destacar
En medio de tanta envidia,
En un mundo de mediocres,
De ladrones con inquina
Que disfrutan escarbando
En toda posible herida,
Caiga en ellos, si existiese,
Toda justicia divina.