Por: L.M.C.
El jardín de la casa,
Es ya jardín silvestre,
Selva creciente que, lenta,
Inexorablemente, reclama su lugar.
Como la naturaleza hace siempre
Que se la deja actuar a su manera.
Todo tiende a ser orgánico, vegetal, agreste.
Puro caos vital, orgía natural
Es otra vez la casa, que, adormecida,
Casi olvidada por todos,
Va renaciendo salvaje
En su ruina, puede que inminente,
Mientras resurge, nuevo paisaje,
Y, por ese paisaje, poco a poco,
De nuevo recobrada.