Por: L.M.C.
Vacía está la calle
De mi pueblo desierto.
Es un vacío cierto,
Tangible y verdadero,
Vaciedad infinita
Sobrehumana y sutil
De todo lo que es ido,
Lo que ya fue vencido
Y yace frío y muerto.
Se percibe en la calle,
En la fuente y los huertos
El susurro del tiempo
Tan gastado y tan viejo:
Las veredas perdidas,
Caminos sin senderos.
Por todos los rincones
Hay un rumor secreto
De los que aquí vivieron
De los que ya se fueron.
Es densa su presencia,
La que dejan los muertos,
La huella de su paso
Queda impresa en la piedra
En el brocal del pozo
En el pretil del puente,
En el abrevadero.
En las tranquilas lápidas
Del cementerio añejo.
Hay un vacío eterno
Poblado de recuerdos.