Por: L.M.C.
La encontré, aquella tarde,
Cuando no la esperaba,
En un cajón, olvidada;
Dormida cual semilla
Que algún día planté.
La encontré, extraviada,
Cuando no la esperaba,
De olvido recobrada
Entre todas las flores,
De mi alma escanciada.
La encontré y su luz,
Cuando no la esperaba,
Me tocó en la mirada
Y la llenó de besos
Y de alegre ilusión.
La encontré por descuido,
Cuando no la esperaba,
De un libro deshojada
Y su sola presencia
Me llenó de emoción.