ARCIPRESTE DE HITA
(Alejandrinos)
Por: L.M.C.
“Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar,
Al torpe hace discreto, hombre de respetar.
Hace correr al cojo, al mudo le hace hablar,
El que no tiene manos bien lo quiere tomar.”
Y cualquier socialista lo busca sin cesar,
Lograrlo es su ADN, robándolo sin descansar.
Usando mil maneras, pues tal es su terquedad
Que ve día en la noche, la luz en la oscuridad.
Tergivérsalo todo, que muy grande es su impiedad,
Tal que del poder hace oro, de mentira verdad.
Está en todas partes, es fiscal y funcionario
Es puto zascandil, actor, maestro y proletario.
Defiende la injusticia pues, siendo buen lacayo,
Se lucra del dinero que nos viene esquilmando.
Defiende al invasor, al ladrón y al salido,
Es el vil sostenedor del vago y del mendigo.
Donde impera florecen el hambre y la miseria
Necesitadas siempre de subsidios de urgencia.
Con ello gana votos, democracia directa,
Vendiendo lo de todos, comprando la decencia
Sin pudor ni vergüenza; eso ya no se estila
Ahora se lleva el trinque, el robo, la desidia,
Vestidas, con tal descaro, de infecta progresía
Que todo lo prohíbe, con hedionda alevosía
Para transgredir después las normas con perfidia.
Bajo leyes infames, de memoria afligida,
Camufla sus desmanes, sus crímenes encubre
Haciendo de la historia una menguada ubre
Dispuesta para ordeñar según es su costumbre.
Manipula a las masas, bobas del agua y pan
Como quien le diera un cachito al famélico can.
El modorro rebaño bala según le dicta
El sinvergüenza rufián, el zurdo socialista.
Nota: Los cuatro primeros versos pertenecen al Libro de Buen Amor, del Arcipreste de Hita, en la versión actualizada de doña María Brey Mariño, en la decimoséptima edición de su versión, publicada en Editorial Castalia, «Odres Nuevos» en 1989.