Por: L.M.C.
Hoy ha muerto el rey del Pop
Uno de los reyes del Pop
El último rey del Pop.
Nos gusta coronar
A los muertos
Y vestirles con guirnaldas
Y collares eufónicos,
Adornar cadáveres
Con palabras melosas
Que nos sobraron del desayuno
Y mostrar cuanto les queremos.
Es importante arropar al difunto
Con nuestras palabras
Tan consoladoras,
Estar ahí para lo que sea,
Incluso para opinar
Frente a las cámaras,
Bajo las gafas negras,
Y explicar cómo le conocimos,
Cómo le prestamos tabaco
O le cruzamos la calle
Aquella noche,
Cuando nadie le quería
Tras la gran borrachera.
Somos desconsoladamente buenos
Cuando es necesario
Porque sabemos expresar
El dolor subyacente
De las frases hechas
Con el gesto adecuado,
Y podemos desmenuzarlas
Y analizarlas sintácticamente;
Y cada vez que muere alguien
Le hacemos más importante
Pues ya no será nuestro enemigo
Y conviene dejar bien clara
Nuestra humanidad.
Somos los justicieros
De la palabra,
El verbo hecho carne,
La carne hecha gusano,
El gusano hecho polvo,
Y, mientras escarbamos con un palo
En el cadáver putrefacto
Explicamos cómo nos quisimos,
Qué profunda fue nuestra amistad
Mientras todos,
Todos le daban la espalda.
Sí,
Era un yonqui…
Pero muy buena persona
Aunque alguna vez
Tuviera que hacer algo
Para alimentar el vicio.
Sí,
Era un ególatra…
Pero que artista no lo es
Si quiere llevar a cabo
Su tarea
Sin interferencias.
Su música lo puede todo,
Es el estandarte de su generación
Pero a mí me gustaban más
Los Radio Futura.
Y aunque jamás nos contó su historia
Ni nos aburrimos juntos
Un día nos saludamos en el metro
Y otro día rompimos el hielo
Durante la presentación de un disco.
Siempre me parece
Que le estoy viendo,
Tan artista,
Tan genio creador
Y tan sensible…
Y es que lo dije siempre
Si no se muere de un pico
Será famoso
Y en su entierro
Habrá personas importantes
Presumiendo de haberle comprendido.