Por: Luis de Valdeavellano
Lo acontecido durante la etapa de la Vuelta ciclista a España, a su paso por Bilbao, y luego en las etapas posteriores, representa la situación que se está viviendo en nuestro país: un grupo de miserables proterroristas, con el amparo del gobierno socialista, véanse las declaraciones de la ministra Mónica García u otras, boicotean la carrera ciclista más importante de España poniendo en peligro la salud y la vida de los ciclistas. Y lo hacen para apoyar a un supuesto pueblo palestino que es, en realidad, una organización terrorista islamista sunita, Hamás, repudiada incluso por buena parte de las demás naciones islámicas. La misma organización terrorista islámica que empezó la guerra, secuestrando, violando y asesinando a numerosos inocentes.
Lo protesta la encabezan “podemitas” comunistas y proterroristas vascongados, de una pequeña región española que tiene el dudoso “honor” de poseer el récord de mayor cantidad de asesinos per cápita de todas las regiones europeas. Son los mismos que siguen haciendo homenajes a los criminales, impunemente, con el beneplácito de los gobiernos vascongado y español. Los mismos que roban al resto de los españoles con un sistema recaudatorio discrimador y con una ley electoral que los pone por encima del resto de ciudadanos.
La situación española es deplorable, en manos de un gobierno delictivo que perdió las elecciones, que vive de formalizar pactos con proterroristas, golpistas, secesionistas y comunistas, subvirtiendo la ley mediante un presidente del TC tan parcial que sonroja. Un gobierno ilegítimo incapaz de aprobar presupuestos, por lo que incumple una de las normas de la democracia más básica y elemental. Un gobierno sucio, enfangado, encausado en múltiples causas judiciales, con su mismo presidente falsificador de su propia tesis doctoral. Su mujer envuelta en asuntos absolutamente turbios, desde prostitución “A y B” a tráfico de influencias. Su hermano colocado a dedo en un empleo del cual desconoce hasta la ubicación, saltándose todos los grados de indecencia posible. Sus padres poseedores de una empresa de dudosas cuentas subvencionada sin saberse como, cuando y porqué. Sus dos últimos secretarios generales mafiosos y corrompidos, encausados y, o, en prisión. Su fiscal general procesado en uno de los episodios más lamentables de la judicatura española de la historia, digno, por cierto, del execrable nivel de la fiscalía española. Sus dos últimos expresidentes de partido declarados culpables en el atraco incalificable de los “Eres”, el mayor expolio político de dinero público la historia de España, ambos sin ingresar en prisión.
Sus relaciones internacionales preferentes, donde el mayor felón de la historia española reciente, un tal Rodríguez Zapatero, oficia de infame conseguidor, están siendo establecidas con potencias comunistas, verdaderas dictaduras criminales como China, Venezuela, Colombia o Cuba, o Marruecos, despreciando al pueblo saharaui, permitiendo y amparando la llegada de delincuentes, a los que apoyan. Ilegales que asaltan las fronteras sin que el gobierno haga nada por impedirlo, gastando en ellos el dinero que no tenemos, desatendiendo, mientras tanto, a nuestros propios niños, jóvenes y mayores, que no reciben lo que podrían recibir porque esos dineros se van a los que nos asaltan impunemente.
Este sucinto repaso de la situación actual es, en realidad, un sin fin de asuntos tristísimos que han hecho de nuestra patria un lodazal, una vergüenza de nación corrompida, desunida, enfrentada entre hermanos por los intereses criminales de los jerarcas de un partido corrompido hasta la médula, al que solo le preocupa expoliarnos y enfrentarnos sin cesar.
Vale.