Por: El tío Abundio
-Cuando se habla de la defensa de nuestra cultura occidental no se habla de una simple guerra ideológica sino de una guerra de pura supervivencia.
-Los premios públicos son, casi siempre, injustos, pues dependen mucho más de los intereses de los que los dan que de los méritos de quienes los reciben.
-El mejor premio es el olvido.