SOY DE LA FIRME OPINIÓN

Por: L.M.C.

Soy de la firme opinión,

y en ella me mantengo,

que es mejor comer melón,

sin ambages ni tensión,

a la sombra de mi huerto,

que no en un gran restaurante

donde cada plato sea

como si fueras a Marte.

No me va la nueva moda

de la cocina de autor:

cada comida lo tiene,

cocines tú o lo haga yo

y sé le da mucho ruido

al que, acaso, cocinó.

Reconozco sin embargo

que hay quien cocina muy mal,

mas, por lo general,

ello no es cosa difícil

cuando es solo cocinar.

Otro caso es epatar,

alucinar en colores

y pretender deslumbrar

trocando hasta el agua en vino,

como se empieza a estilar.

Ahora algunos restaurantes

son museos o algo más,

y para entrar en ellos

tienes que tener, además,

una cartera bien gorda,

eso ni es comer ni es cenar,

es dártelas de listillo

e ir de chulo a bacilar.

La cosa de la cocina

tiene su aquél, es verdad,

pero ya se están pasando,

con tanta deconstrucción,

que no hay cristiano que lo entienda,

no se ve lo que se asó,

pues el cabrito parece

más bien lancurdia o salmón

y la perdiz rodaballo

y la ternera capón,

y así no hay quien se entienda

pero yo quiero, mejor,

un par de huevos bien hechos

con patatas y bacón

y su poco de morcilla,

de las que llevan arroz,

para postre unas natillas

con canela y se acabó.

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