(Ya han pasado algunos más)
Del libro «Con las manos manchadas, limpiando los desagües del alma»
Por: L.M.C.
“Hoy se murió el pobre verderón que encontré atrapado en la liga que algún cazador cruel puso en el manantial del monte. Lo enterramos Blanca y yo, muy deprisa, sin ceremonia, como sin querer, en el jardín. Ella puso una señal. Desde el manto fresco de la tierra te lo envío, para que cantes, a coro con él, tus sublimes tangos imposibles”
¡Ahí te lo mando,
cuídalo bien!
Pajarito verde,
verde, verderón.
Beber en la fuente
fue tu perdición.
Te tendió su trampa
el mal cazador.
Pajarito verde,
verde, verderón.
Pequeño y menudo,
divino cantor.
No logró atraparte
tu trino escapó.
Ahí te lo envío, pibe,
¡cuidálo bien!.