Por: L.M.C.
La Desesperación, en teoría,
es poema de Espronceda,
pero ahora los expertos
le confieren la autoría,
aunque muy claro no queda,
a don Juan Rico y Amat.
Mas siendo los dos satíricos,
liberales además,
en realidad da igual.
Aunque ellos no supieran
que había de ser genial,
y famosa andando el tiempo,
la mentada poesía
por su muy bestial relato
y el tan radical desdén
que se manifiesta en él,
hoy nos sirve de alegato,
claro aviso y advertencia
de que, una vez roto y truncado,
el freno de la decencia,
ya sin rumbo en esta vida,
el hombre es crudo animal
tan sádico y tan cruel
que puede beber la sangre
de otro y reír después.