Nos hemos reunido para velar al muerto.
Por: L.M.C.
Estamos todos menos él
que está muerto y ya no está
aunque, sin embargo esté,
de cuerpo, cuerpo presente.
Mientras velamos, hablamos
del muerto, lógicamente:
de como era cuando fue,
cuando todavía era
hasta que dejó de ser,
y nos parece imposible
su ausencia, estando presente,
y lo que le hacía ser,
cuando era, como fue.
Mientras, así ponderamos
su forma de ser, sin ser ya,
y como ya no es ahora
y como nunca más será.
Es extraño este sentir
que de todos se apodera,
donde el peso de la ausencia
se siente más en presencia
de ese alguien que, pese a estar,
ya no está, y que, ahora,
en el presente, ya no es, y no será,
estando del todo ausente
mientras, sin embargo, está
aún, de cuerpo presente.