Por: El tío Abundio
-Si debemos creer en Dios como fuerza represora del maligno instinto humano, en realidad seremos como perros con collar, amarrados a la cadena.
-Veo el alma como un constructo de la mente, modificable y cambiante a lo largo de la vida, según las experiencias vividas y los conocimientos adquiridos en su decurso.
-Según el padre Feijoo el premio o el castigo divino ejercen de freno a las pasiones humanas, pero no es cierto que deba ser así, antes bien, el juicio moral, la ética y la integridad de principios propios deben ser los auténticos motores del comportamiento humano.
-El hombre que realiza sus funciones excretadoras de forma regular y eficiente es un hombre afortunado.