Por: L.M.C.
¿Qué quedará de ti cuando te hayas marchado?
La huella de tu estela se fundirá en el aire,
pero ni el aire será ya el mismo.
La forma de tu cuerpo dispersándose,
convertida en recuerdo inefable,
pronto ni siquiera forma palpable,
ni recuerdo siquiera, ni vacío siquiera.
Cuando te hayas marchado no quedará
nunca nadie.
En el vacío de hoy hubo una forma ayer
que se alejó en el tiempo.
No hizo falta contar ni medir
pues no se puede cuantificar la despedida.
La figura que llena un espacio
y luego lo abandona
deja siempre un vacío en sí
que no se puede replicar con palabras.
Tengo la palabra justa en mi boca sellada,
solo puedo mirarla en mi interior,
transformada en secreto
que vuelvo a descubrir cada vez que lo sueño.
En mis silencios hallarás
todas las respuestas a todas tus preguntas.
Solo deberás aprender a interpretarlos.