(Cantos de payador)
Por: L.M.C.
Tengo que cantar y canto
aunque tenga un gran dolor.
La pena del corazón
con mi canción yo la espanto
y la dejo en el rincón
donde oculto grito y llanto.
Es tanto lo que me duele,
a veces, la vida misma,
que si no hubiese canción
que acompañarme pudiera
yo creo que me muriera,
pues no hay alma que resista
vivir con esta condena.
Pero, si vuelvo la vista
atrás y, con ello, más sereno,
recapacito y pondero
que, a pesar de los pesares,
aún soy capaz de dar
a la nada mis cantares,
entonces puedo afirmar
que vivir bien lo merece
y que la vida parece
ser siempre oportunidad,
una suerte, aunque nos pese.
chapeau!! Dice mi mujer y yo
Me gustaMe gusta
Gracias queridos
Me gustaMe gusta