Por: Cabellos Lozano
Yo me propongo loar, en esta poesía,
la “grandeza” del zurdo movimiento,
del siglo diecinueve mal invento
que trasmutó la libertad en herejía.
Progresistas, muy cultos y educados,
elitistas mantenidos de por vida,
hicieron de la muerte gran herida
por la lucha de clases extraviados.
Tirando piedras, velaron la mano.
Rebosando de muertos cementerios,
dieron crimen y hambre a sus estados
con su ideología, creada con el ano,
conforme con sus dogmas panfletarios,
mientras ellos medraban, detestados.