“EL DÍA EN EL QUE MURIÓ LA MÚSICA…”

       EN ESPAÑA

Por: Luis de Valdeavellano

Hay una famosísima canción norteamericana, obra sublime de Don McLean, escrita en 1971, que se titula “American Pie”, lo que traducido al español sería, más o menos: “tarta estadunidense” o “pastel americano”, que es una afortunada metáfora sobre la cultura norteamericana, en la que el genial musico americano se refiere al terrible siniestro aéreo, acontecido el día 3 de febrero de 1959, en el que fallecieron los jóvenes músicos Buddy Holly, Ritchie Valens (Ricardo Valenzuela) y The Big Bopper (J. P. Richardson).

          (No puedo dejar de comentar que la letra de esta canción me parece una especie de síntesis de la celebérrima novela “On the Road”, en el camino, o en la carretera, según se prefiera, obra cumbre de Jack Kerouac.)

          A ese día, por lo truculento del accidente, por la importancia de los músicos fallecidos y por el hecho de que fueran punta de lanza, jovencísima punta de lanza, de un estilo musical que rompería moldes en el mundo, se le denominó como el día en el que murió la música. Y sí, con ellos, ese día murió un poco la música, como muere cada vez que lo hace uno de sus genios, propagadores de un arte que es universal y que no necesita traducción ya que, la música rock, más allá de la palabra, toca la fibra más sensible del ser humano con su vibración, esa onda expansiva que es el sonido.

          Pues bien, tras este prolijo prefacio, me gustaría pasar a recordar, muy brevemente, a dos de los más notables músicos del rock español de todos los tiempos. Dos genios de la música “moderna” que no estarán en las listas de los más grandes por el simple hecho de no ser anglosajones, de no haber desarrollado su obra en el idioma hegemónico actual, el que da y quita gloria a nivel mundial.

          Obviamente esas listas son una hipócrita lectura reflejo  de una calidad musical absolutamente injusta.

          Ayer y hoy, hoy y ayer se ha comunicado la muerte de dos genios musicales y poéticos: Jorge María Martínez García (Avilés, 1 de mayo de 1955, Oviedo, 9 de diciembre de 2025) Músico, compositor y cantante, fundador y líder absoluto de una banda icónica en el rock hispano, Ilegales.

Virtuoso guitarrista y poeta popular, autor de su música, arrollador en el escenario. Independiente y culto, tan provocador como pensador. Dueño de una trayectoria escénica incomparable, tuve la suerte increíble de asistir a un concierto de su banda cuando era la banda fetén, la formada por Jorge, Willy Vijande al bajo y David Alonso a la batería. Esa noche memorable se produjo en un pueblo de Guadalajara llamado Horche, en una sala abarrotada, y ya sin asientos, de lo que había sido el cine del pueblo. Aquel concierto, hasta la fecha, fue el mejor directo al que he asistido en toda mi vida, y lo digo tras haber visto actuar en directo a los Rolling Stones, a Supertramp, a Guns N´ Roses, a los U2, a Carlos Santana y a una larguísima lista de todo tipo de músicos y de músicas, españoles y extranjeros. Lo digo sin pudor, sin falsa modestia. Lo digo porque lo viví así y, con todo mi respeto a los músicos descritos y a los olvidados, el show de don Jorge y sus muchachos aquella noche nos elevó, a los afortunados asistentes a su celebración, a un cielo infinito de sensaciones tales que jamás lo he olvidado.

          Roberto Iniesta Ojea (Plasencia 16 de mayo de 1962, Plasencia 10 de diciembre de 2025) músico, compositor, cantante, poeta, guitarrista y novelista. Un genio esencial en el panorama musical español de los últimos treinta años. Un personaje irrepetible, fundador y líder absoluto del grupo Extremoduro que paseó su independencia anárquica y poderosa por toda España, haciendo que sus fieles, sus muchísimos y siempre crecientes fieles, asistieran a sus actuaciones con pasión. Sus letras poéticas se nutren de la misma esencia de la palabra, concebida como expresión profunda bajo términos populares, lejos, absolutamente lejos del preciosismo simbolista en el que se refugian algunos presuntos poetas del culteranismo. Llegó a la cumbre sin contar con “sherpas” ni con oxígeno asistido, por su talento, por su empuje…,por sus pelotas.

          Dos genios, ambos nacidos en Mayo, el llamado “mes de las flores”. Dos alternativos despreciadores, a su manera única y personal, del corrupto sistema social imperante. Dos estrellas que, aunque hoy definitivamente apagadas, seguirán haciéndonos llegar su luz, inagotable e imperecedera, desde sus lejanas galaxias primigenias. Dos poetas urbanos, dos artistas inolvidables.

          Hoy es un día negro para la música en España… y para la música en general, pese a la tiranía anglosajona.

          En mi pequeña y hermosa parte de la despreciada, por los presuntuosos de la nada, España profunda, hoy el cielo llora suave y desconsoladamente.

                                               Vale.

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