PLATERO, ESTÁS EN MI MEMORIA

Por: L.M.C.

Platero, estás en mi memoria

como cuando, de niño,

leí tu poesía hecha correlación,

pues contaba tus cosas, el poeta,

al modo que los rapsodas cuentan

con su mágica lira,

tal vez algo barroca,

guarnecida, al cabo,

de pequeñas diademas,

de retazos de cosas.

Momentos como fotos

formadas por palabras.

Oh Platero, Platero,

estás en mi memoria

como si yo, niño jinete,

te hubiera cabalgado

por las eras preñadas

de montones de grano,

en aquellos, eternos,

larguísimos veranos

de días muy azules,

muy brillantes,

muy claros,

de albura indefinible,

de trinos de los pájaros,

en enormes bandadas

volando a los tejados.

Oh Platero, Platero,

podía comprenderte

leyendo tu relato

pues en mi mundo había

también, en aquel pueblo blanco,

burros de pelo claro,

suaves y pequeñitos,

como tú tercos,

suaves, como tú,

enteramente humanos.

Deja un comentario