Por: L.M.C.
Pues te quiero te olvidé,
porque te quise te olvido,
mas vives en el recuerdo
que en mi memoria perdura.
Fue cruel mi vida, y dura
al momento de perderte.
Así tenía que ser
pues el mal de no tenerte
no lo pude contener
sino solo al olvidarte
evocándote después,
para siempre, vivamente,
en mi mente dolorida
y ser tu recuerdo fuente,
una vez recuperado,
de la gran tranquilidad
que acompaña mi presente.