(Editorial)
Por: Sirtábano
Hoy es un día malo, feo, asqueroso. Los incendios. La muerte. La muerte de las personas, la muerte de la naturaleza. La desesperanza. La muerte no necesaria. El horror.
La muerte se apodera, una vez más, de nuestro país. Como en Paiporta, como en Adamuz. El gobierno social-comunista no sabe, no contesta. Ausente, ajeno a la realidad trágica, pendiente de sus dineros, de sus tropelías, de sus dirigentes principales encausados, a los que ahora no parece conocer nadie. De sus muníficas vacaciones a cuerpo de “rey”, al que vilmente mantienen exiliado mientras utilizan la mansión que él mismo cedió al Estado.
Hay para viajes sin cuento, en aviones públicos, para graduaciones en centros privados muy socialistas. Para mandar dineros aquí y allá porque somos los más generosos. Hay para mantener delincuentes, asaltantes de fronteras. Hay para dar más al que más tiene, para mantener desigualdades, flagrantes injusticias territoriales. Hay para mamandurrias, para chiringuitos, para amiguetes. Hay, aunque no haya, ni presupuestos ni dinero, y se tenga que pedir prestado…, que alguien lo pagará. Para todo hay menos para lo importante. No importa que la gente muera. Nada importa que la gente muera. Al fin y al cabo, gente hay mucha y se puede traer más.