LA ROSA QUE TÚ ME DAS

Por: L.M.C.

La rosa que tú me das

es rosa, pues tiene espinas,

no te la puedo aceptar

pues sé que me pincharía

y no me iba a gustar.

La rosa que tú me das.

Por mucho y muy bien que huela

su aroma no impedirá

el que me pueda clavar

una espina y que me duela

y no estoy dispuesto a intentar

olerla sin arriesgar

a pincharme,

no merecerá la pena.

Así, quédate tú la rosa,

con sus espinas y aroma

y aquí se acabe la cosa.

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