Por: Luis de Valdeavellano
El informe PISA no es el que se elabora cada año para ver si se sigue inclinando, o no, la archifamosa torre de la renombrada ciudad italiana. No. Ése es otro informe, que también tiene su importancia, pero no hace al caso.
El informe PISA es: “Informe del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes”, por sus siglas en inglés (Programme for International Student Assessment) y ya me pueden ir dando las gracias por dárselo negro sobre blanco sin que tengan ustedes que molestarse. Según la Wikipedia es un estudio que realiza la OCDE (no me pidan más aclaraciones sobre siglas que me fatigo) a nivel mundial, para medir el rendimiento académico de los estudiantes en matemáticas, ciencia y lectura. Punto. En él se evalúa el sistema en el que el alumno está siendo educado, no al alumno.
Concretando, España suspende. El sistema español, los sistemas de sistemas de los “taifas” españoles suspenden. Concretando más, las comunidades autónomas separatistas, “taifas beligerantes”, suspenden más que las normales. Esto es lo único positivo que se puede entresacar después del mangoneo socialcomunista, protoprogre, separatista, al que está sometida la juventud española. Sí, infectada, manipulada, sometida, sojuzgada, prisionera. Quiero decir: que al secesionismo regional le vaya mal en cualquiera de sus acciones emprendidas es prueba cierta de la sinrazón de su ejercicio público, de su propia existencia.
En España llevamos casi tantos cambios de sistema educativo como años de pseudodemocracia (me niego a admitir que vivamos en un sistema político que se acerque lo suficiente a lo que sería, en mi concepto, una democracia cercana a lo posible.) Pues bien, los distintos gobiernos, que han ido malbaratado a España desde la muerte de Franco hasta hoy, (ese gobernante que tanto les molesta recordar porque las comparaciones son odiosas), no dejaron de meter sus sucias manos en el sistema educativo sobándolo, pervirtiendo, pisoteando y encizañando cada vez más a la comunidad educativa yendo, como queda claro, de mal en peor. Su vil concepto de una educación politizada, corrompida por sus propias miserias partidistas, no centrada en la excelencia y en el reconocimiento del trabajo y del esfuerzo sino en la igualación por abajo, en la normalización de la indigencia cultural, no podía dar otro fruto que éste. Suspenso.
Pero no se preocupen, no pasa nada, aquí nunca pasa nada, porque todo se puede explicar, racionalizar, justificar y someter a una realidad paralela, o dos, las que hagan falta. No pasa nada porque esto es Jauja, en este caso esa Jauja que ustedes no sabrán lo que es, siendo una bonita ciudad peruana que fue tan admirada a la llegada de Pizarro y sus hombres que, quedando fascinados por sus riquezas, la pusieron como ejemplo de lo que es bueno, grato, generoso, feliz.
Tanto da, en España, gracias a los socialcomunistas encabezados por Pérez, el adonis del “proxenetismo”, el macho alfa de la “saunería”, vivimos una nueva edad de oro: la del oro de Zapatero, “la nueva collares”; la de las cuentas negras del Psoe; la del enriquecimiento de la familia del líder y adláteres vía dedo; la de los políticos en general.
No tengo bastantes manos: (“…derecha, derecha, izquierda, izquierda, adelante, atrás, un, dos, tres…, decía la yenka”) pero muy en cabeza, hoy muy destacados, los “progresistas” en el poder.
Es una auténtica edad de oro para ellos y sí, en esta Jauja feliz, un “PISA” más o menos no va a estropear la fiesta.
Coda.
A todas estas, pues para este desgobierno “no hay un día sin su afán”, con una Ceuta desolada, más de un mes invadida por las huestes moras como paso previo, adelantado hacia la península, (siguiendo la estela de Tariq y de Musa) dado por Mohamed y sus esbirros, con el permiso del pérfido conde Julián, ahora encarnado en “Pedrito el de la Pegasus” haciendo de caballa de Ceuta, ídem caballo de Troya.
Tema este recurrente, que muy bien podría dar origen a una peli con Pedro, éste el de Calatrava, de director, Javier como don Rodrigo, y su “churri”, Penélope, de “Florinda la Cava” en los papeles principales donde, dada la gran cantera nacional de actores progresistas, el reparto de la cinta se completaría sin problemas, dando especial relevancia a Oscar “el del puente sin agua” que podría hacer el enorme papel de rocín del deshonrado rey visigodo cuando, yendo derrotado, le llevaba a su aire sin bridas ni atalajes.
Vale.