Por: L.M.C.
Veo la realidad
como si fuera ficción
que tal es mi condición
de despectivo mirón.
Siendo todo vanidad
y estupidez general.
Ya casi nada me extraña,
en este mundo patraña.
De todas las tropelías,
que suceden cada día,
tomo yo muy buena nota,
mas no de lo que me cuentan
esos que viven del cuento,
que de ellos hay un ciento.
Ya casi nada me extraña,
en este mundo patraña.
El público es medio lelo,
babeando con desvelo
según le soplen la oreja,
vive como comadreja
usando piel de conejo
y balando como oveja.
Ya casi nada me extraña,
en este mundo patraña.
Todos tienen opinión
sobre el todo de la nada,
siendo vil su inclinación,
le llaman información
a lo que es propaganda
y de ahí su ofuscación.
Ya casi nada me extraña,
en este mundo patraña.
Por conclusión se deduce,
del rebaño, los balidos,
que por ser muy repetidos
no son cosa singular,
antes son muy aburridos
y monótono el balar.
Ya casi nada me extraña,
en este mundo patraña.