(Testamento emocional)
Por: L.M.C.
Cuando nos vayamos;
cuando nos hayamos ido.
Cuando la sombra del tiempo
empiece a velar, silente,
la memoria del olvido.
De vez en cuando,
en cualquier momento,
sin previo aviso,
como remembranza antigua
de lo que fue, y en sigilo,
volverá la evocación;
será un instante distinto
en el que sola, la memoria,
la que juega a su capricho
con el pensamiento libre,
ése que no está prescrito,
te volverá a recordar
a los que, un día, existimos.
Entonces tú nos verás
con ojos nuevos, distintos,
tal como fuimos entonces,
sin miedo ni eufemismos;
carnales, como te amamos
y como te concebimos;
sin condiciones, ni ritos,
y sin interpretaciones.
Entonces tendrá sentido
todo el amor que te dimos,
entonces comprenderás,
y sabrás, ya sin temor,
y sin duda, y sin prejuicio,
que, por mucho que te pase
en este mundo sombrío,
no andarás del todo sola
a lo largo del camino,
pues llevarás a tu lado
a quien te amó
y quien te quiso.