Por: L.M.C.
Desde la cima de mi cima miro
la vida cual película de miedo
pero sé que desde esta altura puedo
hacer que lo que veo tome otro giro.
No me conformo con ser espectador,
mi poesía y mi prosa son plectro y espada
para luchar, a la desesperada,
sabiéndome, de antemano, perdedor.
Si la vida es combate soy guerrero,
es mi lucha la justicia y la verdad,
vivir es pasar con toda dignidad.
Por ello en lo que hago pongo esmero,
no sé si mejor o peor, pues a mi edad
no busco ser primero, gran vanidad.